PREFACIO
A Nicolás Roerich
(1874-1947), pintor, explorador y filósofo, a quien debemos estos versos
dedicados a una raza olvidada:
Nosotros no
sabemos. Pero ellas, sí,
Las piedras lo saben,
y lo recuerdan.
Unas máquinas surcaban tos aires^
Un fuego liquido apareció,
y derramó su luz,
la chispa de la vida y de la muerte.
Masas de piedras surgieron
por la fuerza del espíritu.
Celaban las escrituras sus sabios secretos$
y ahora todo nos es revelado.
Las piedras lo saben,
y lo recuerdan.
Unas máquinas surcaban tos aires^
Un fuego liquido apareció,
y derramó su luz,
la chispa de la vida y de la muerte.
Masas de piedras surgieron
por la fuerza del espíritu.
Celaban las escrituras sus sabios secretos$
y ahora todo nos es revelado.
PREFACIO
Las páginas que siguen están escritas a lo largo de esa huidiza frontera que separa la ciencia de la fantasía. Heinrich Schliemann paseaba, con
Esta obra se
propone atraer la atención de los medios científicos y del gran público sobre
uno de los grandes misterios de este mundo. ¿Dejó la Atlántida
depósitos de oro y otros tesoros enterrados bajo las Pirámides y la Esfinge , como pretende una
antigua tradición?
Con motivo dela Exposición Internacional de 1964, se enterró en
Nueva York una cápsula conteniendo 44 objetos,
testigos de nuestra época. Nuestros predecesores históricos pudieron haber
actuado del mismo modo, legando a las edades futuras objetos y manuscritos de
inapreciable valor.
Con motivo de
En 1967, la República Árabe
Unida y los Estados Unidos acometieron conjuntamente él «Proyecto de las Pirámides»,
cuyo objeto es someter estos edificios a las radiaciones cósmicas, a fin de
determinar la existencia y la situación exacta de criptas secretas. Las
exploraciones en profundidad realizadas en Gizeh podrían culminar en un gran
descubrimiento arqueológico.
En nuestra
época, en que la ciencia realiza progresos sin parangón en el pasado, parece
llegado el momento de explorar ciertos terrenos desconocidos a fin de anticipar
y estimular nuevos descubrimientos.
En sus investigaciones, el autor no ha dejado de inspirarse en el precepto de Galüeo: «Libremente interrogar y libremente responder.»
En sus investigaciones, el autor no ha dejado de inspirarse en el precepto de Galüeo: «Libremente interrogar y libremente responder.»